Locanda San Vigilio 3*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Entrada/Salida exprés
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Piscina
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Actividades
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Comida/Bebida
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Prohibido fumar
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Agradable para niños
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Aire acondicionado
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Mascotas
Ubicación
Los huéspedes del Locanda San Vigilio Garda pueden visitar el Museo del Vino, ubicado a 7 km. Los huéspedes pueden relajarse en la piscina exterior o en el restaurante a la carta mientras se alojan a unos 400 metros del Parque Baia delle Sirene.
El Castillo Scaligero de Torri del Benaco se ubica a 7 km de este hotel de 3 estrellas. Un trayecto de 10 minutos te llevará desde el Locanda San Vigilio hasta el Centro Histórico. La parada de autobús San Vigilio está a 350 metros.
Las habitaciones climatizadas del hotel ofrecen aire acondicionado, además de minibar. Las habitaciones cuentan con bidé, inodoro separado y ducha así como con nevera y cristalería. Los baños privados incluyen albornoces y gorros de ducha, además de un bidé, un inodoro separado y una ducha.
Se sirve un desayuno buffet cada mañana en el Locanda San Vigilio Garda. Los huéspedes pueden tomar el desayuno en el restaurante dellalbergo prenotazione necessaria, que sirve cocina italiana.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente tuve el placer de alojarme en la encantadora Locanda San Vigilio, un verdadero remanso de paz junto al Lago de Garda. Este hotel de siglo XVI no solo respira historia, sino que también ofrece una experiencia culinaria de primer nivel. La cena en su restaurante, con platos tradicionales italianos elaborados con ingredientes frescos y de temporada, fue un auténtico deleite para el paladar. El desayuno, servido en un hermoso jardín, fue sin duda el mejor que he probado en un hotel; una variedad de opciones frescas que te hacían querer probarlo todo. Además, el ambiente es tan acogedor que los empleados parecen recibirte como parte de la familia, haciéndote sentir como si estuvieras en casa. Una de mis partes favoritas fue la oportunidad de disfrutar de una comida al aire libre con vistas al lago mientras el sol se ponía, creando un momento casi mágico. Sin lugar a dudas, este lugar me dejó con ganas de regresar, no solo por su belleza, sino también por la hospitalidad que allí se respira. ¡Un destino soñado para los amantes de la buena comida y la tranquilidad!